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Estarás de acuerdo conmigo en que el cuidado de nuestra piel es muy importante. Pero para saber como tenemos que cuidar nuestra piel y usar los productos adecuados, antes debemos saber que tipo de piel tenemos. Por ese motivo, en este artículo te cuento las características principales de los diferentes tipos de piel. De esta manera, podrás saber tanto que tipo de productos son los más adecuados para ti, como los que no.
Tenemos 3 tipos de piel y dentro de ellos tenemos algunas variantes. A continuación os cuento sus características y os muestro imágenes de cada tipo para que aprendáis a reconocerlos fácilmente.

PIEL GRASA
Tiene un exceso de lípidos, se distingue por los poros dilatados, de aspecto brillante, con pocas arrugas y marcas de expresión.

PIEL DESHIDRATADA GRASA
Tiene un exceso de lípidos pero a la vez carece de agua, se distingue por su aspecto brillante, con poca luminosidad, sin elasticidad y propensa al enrojecimiento.

PIEL MIXTA
Se caracteriza por una producción sebácea (grasienta o sebosa) en la “ZONA T” del rostro, mientras que en el resto de zonas la piel es seca.
La distinguimos por ver un mayor brillo en la frente, nariz y barbilla (Zona T), y tener el resto mucho más opaco.

Es muy importante que estos 3 tipos de piel los limpiemos mucho. Las 3 mejores maneras son:
- Limpieza con agua micelar y tónico de rosa por la mañana y por la noche.
- Aplicar productos con aceites aptos para piel grasa (ver cuadro).
- Cambiar la funda de la almohada cada dos días. Porque al dormir, la grasa se queda en la funda y vuelve a nuestra piel cuando dormimos.
PIEL SECA
El contenido de agua en la dermis se reduce y se crean líneas de expresión y arrugas.

PIEL DESHIDRATADA MUY SECA
Es una condición crónica, se crea mucha arruga y la piel es de un color opaco.

Es muy importante que estos 2 tipos de pieles los hidratemos mucho, tanto por fuera como por dentro. Las 2 mejores opciones son:
- Usar los aceites vegetales y esenciales (ver cuadro) y el ácido hialurónico para hidratar y proteger los tejidos e impedir la pérdida de agua.
- Tomar un vaso de agua templada cada mañana en ayunas ayuda a hidratarnos por dentro.
PIEL CON ACNÉ
Es una piel con impurezas. Debido al sebo se inflaman los folículos y se produce un exceso de grasa que llamamos acné.
Este tipo de piel también hay que hidratarla pero con productos no grasos, hay aceites específicos para este tipo de piel (ver cuadro).

PIEL ATÓPICA
Es una piel muy seca, que la lleva a una escamación e irritación y puede producir picores.
La distinguimos cuando presionamos con un dedo en nuestro rostro, y vemos que la marca roja que aparece, cuesta en desaparecer.
Este tipo de piel tiene que tener un tratamiento especial de hidratación (ver cuadro de aceites) y el peeling adecuado es con partículas de bambú. (Próximamente lo encontraréis en nuestra web).

PIEL CON CUPEROSIS
Es una piel que deriva a una piel rosácea y se produce por una alteración de la microcirculación de los capilares.
La distinguimos por esas pequeñas venitas en nuestro rostro, normalmente la tienen personas de tez pálida (piel de la cara pálida).
Para este tipo de piel hay diferentes aceites que le van bien (ver cuadro). Y aunque las venitas no desaparecen la rojez se atenúa.

Y ahora que conoces los diferentes tipos de piel, ya puedes identificar cual es tu tipo y escoger los productos que más se adapten a tu necesidad.
Sólo depende de ti tener un buen cuidado. Te animo a que cuides tu piel y la trates con los productos que necesitas.